
En el cine CanalOlympia en Douala, el aplauso nunca termina. Los niños gritan a todo pulmón. La primera proyección de Minga y Broken Spoon, el primer largometraje de animación 100% camerunés, acaba de finalizar. "Es una película muy hermosa", dice Philip, de 9 años, con una sonrisa en sus dientes perdidos. Aprendí que no debes herirte porque Dios siempre te castiga. Cerca de él, su hermanita sonrió, encantada.





