Una ciudadana vota en Luanda, Angola 2017
La Habana (PL) Inmersa en cataclismos tales como guerras civiles, amenazas de hambrunas, éxodos de poblaciones enteras y genocidios, varios países de África además sufrieron este año el impacto negativo de elecciones convulsas causantes de protestas que a su vez derivaron en muertes.
La única excepción fue el caso de Angola, donde el candidato del MPLA-Partido del Trabajo ganó la justa de manera incontestable, en un clima de tranquilidad y transparencia, reflejo de la situación general en el país.
En orden descendente aparecen las elecciones presidenciales en Liberia, ese sufrido Estado del occidente africano escenario de dos guerras civiles y de una epidemia causada por el mortal virus del ébola, donde dos contendientes deberán ir a una segunda vuelta sin que durante la consulta hayan ocurrido desórdenes.
Con la salvedad de un paradójico enfrentamiento entre la mandataria saliente, Ellen Johnson Sirleaf y su vicepresidente, Joseph Boakai, ambos miembros del mismo partido, quien la acusó de hacer campaña clandestina por su contendiente, el exastro del fútbol George Weah, cuya popularidad se debe más a las hazañas deportivas que a habilidades de estadista.









