Costa de Marfil en la cuerda floja 2
En enero del 2017, inicia una crisis en el seno de los militares localizados en la provincia norteña de Bouaké, la mayoría de los soldados fueron ex rebeldes de las Fuerzas Nuevas, quienes acompañaron a Guillaume Soro en la rebelión del 2002 y apoyaron a Alassane Ouattara en la crisis post electoral de 2010-2011, en la actualidad son conocidas como las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (FRCI), muchos de estos combatientes de las entonces Fuerzas Nuevas, eran mercenarios.
El actual conflicto proviene de la demora de los pagos a los soldados. A este conflicto se suma la crisis socio-política y económica, que sigue profundizándose.
Del lado del gobierno, se generan acciones que buscan posicionar una estabilidad política en la nación africana a través de la estrategia de lograr una estabilidad económica por medio del apoyo de Francia y otros socios de la cooperación. Los pro-Gbagbo, del Frente Popular Marfileño (FPI), siguen participando desde una minoría en la política nacional, y sus principales líderes se encuentran bajo un proceso judicial internacional, en la Corte Penal Internacional de la Haya (CIH), y a nivel nacional.
Los acontecimientos a nivel internacional reflejan que la pugna por el dominio, explotación y expoliación de los recursos es la principal fuente de tensión, generando así, una violencia que desencadena repercusiones dramáticas para la paz y la estabilidad en el continente africano. Costa de Marfil es un ejemplo de ello.
Antecedentes:
Entre los días 6 y 7 de enero de 2017, en la ciudad de Bouaké se da la primera protesta de un grupo de soldados. El 17 de enero, en la ciudad capitalina de Yamoussoukro se suman otros soldados del cuartel de Zambakro. Posteriormente, el 18 de enero en Abidjan se da otra manifestación por parte de miembros de la seguridad en el puerto marítimo.
Entre el 12 y 15 de mayo se registraron nuevos incidentes protagonizados por los soldados descontentos por la demora del pago de sus servicios convenidos con el gobierno, esta última situación dejó 4 muertos y 9 heridos.
Un “acuerdo definitivo” entre el gobierno y los soldados se firmó el 16 de mayo de 2017, consistente en el pago de 7 millones de francos CFA (10.500 euros) a cada uno de los 8.400 militares. Es oportuno indicar que ya en enero de este año, se habían pagado 5 millones de francos (7.500 euros) a cada uno.
Pocos días después del acuerdo, el 22 de mayo, un grupo de soldados desmovilizados denominados “colectivos 39”, artífices de la última manifestación armada en Bouaké y que no estaban incluidos en el acuerdo, protestaron en las calles para exigir el pago de las remuneraciones pendientes por un monto de 18 millones de francos CFA (30.600 USD) a cada uno, y la inserción en el ejército. El resto de los soldados que suscribieron el acuerdo confrontaron al resto de los desmovilizados por comprometer el pago sus remuneraciones.
Además de estos hechos, se suma el importante hallazgo de un arsenal de armas en Bouaké, en la casa de Souleymane Kamagaté, jefe de protocolo y gran amigo de Guillaume Soro. Sobre este hecho, se abrió una investigación desde la Procuraduría nacional, de la cual ya se han realizado interrogatorios a algunos oficiales superiores del ejército. Asimismo, una misión de expertos de las Naciones Unidas apoyará a la justicia marfileña en la investigación.
Sobre el impacto del conflicto marfileño, el Alto Comisionado para las Naciones Unidas para los Refugiados dio a conocer en el marco del día mundial del refugiado, celebrado el 20 de junio, que existe 59 mil refugiados marfileños establecidos en los países de la sub-región, consecuencia del conflicto post-electoral de 2011.
Situación Actual:
Costa de Marfil es un país que está sujeto al tutelaje de la política injerencista y colonialista de Francia. Por tanto, se encuentra bajo una aguda crisis que años tras años sigue afianzándose, dejando el camino abierto para el saqueo y la expoliación. Este escenario de dominación neocolonial se traduce en empobrecimiento, crisis sociales y económicas permanentes.
La situación interna, en especial el conflicto con los militares, se encuentra en negociación, definiéndose el cumplimiento de la cancelación de los pagos pendientes, cuestión que originó las protestas en varias regiones del país. El Jefe del Estado Mayor, General del Ejército Touré Sékou, hizo un llamado a volver a las labores del trabajo, hacer prueba de cohesión, de abnegación y de espíritu de fraternidad, pero también resaltó, que no se tolerarán más actos de indisciplina.
La situación económica es crítica, fundamentalmente por el impacto de la caída de los precios del cacao, del café y del petróleo, principales sustentos de la economía marfileña. Esta crisis económica ha generado que el gobierno busque nuevos financistas del modelo neoliberal y en consecuencia, han venido adquiriendo grandes préstamos para poder atender las demandas y necesidades de la población, y de su proyecto de país.
Ejemplo de ello, es la visita que el Presidente Alassane Ouattara efectuó a Paris donde se reunió con el nuevo presidente francés en aras de relanzar las relaciones bilaterales. Posteriormente, una delegación de alto nivel realizó una gira del 1 al 7 de junio a Paris, Múnich, Frankfurt, Londres, Nueva York y Boston. De los resultados obtenidos de esta última visita, hicieron una operación de movilización de recursos de eurobonos en 2017 por valor de 1.140 billones de francos CFA (1.940 millones de dólares estadounidenses) para financiar el plan nacional de desarrollo (PND) 2016-2020. De hecho, las expectativas fueron superadas pues tienen suscripciones por el orden de 4.500 millones de euros, y casi 1 millardo de dólares.
También, el FMI les aprobó un aumento de 224 millones de dólares de los dos programas de créditos que tiene Costa de Marfil, que se calcula en 899 millones de dólares, y que forman parte de unos créditos acordados en diciembre de 2016. A través de estos préstamos este país “busca equilibrar de manera sostenida la balanza de pagos, promover el crecimiento inclusivo, luchar contra la pobreza, movilizar los financiamientos públicos y privados y protegerse de shock económicos futuros”. Dentro de las medidas que deben implementar destacan limitar el déficit fiscal a 4,5% del PIB en el 2017 y se comprometieron en hacer converger el déficit fiscal normado por la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA) al 3 % del PIB al horizonte de 2019.
Estado de los juicios del ex Presidente Gbagbo, Charles Blé-Goudé y Simone Gbagbo:
En relación a la política interna de este país, hay que mencionar el estado de los juicios que se desarrolla contra el Presidente Laurent Gbagbo, su principal movilizador, Charles Blé-Goudé y la esposa del ex presidente, Simone Gbagbo.
El 30 de noviembre de 2011, Laurent Gbagbo fue trasladado a la Corte Internacional de la Haya para ser juzgado por crímenes de lesa humanidad. En el 2016, se inició el juicio. Tres jueces llevan este caso ante la Corte Penal Internacional (CPI), uno de ellos, el juez Cuno Tarfusser quien se pronunció a favor de la liberación sin caución de Gbagbo. Sin embargo, dos de los jueces restantes no estuvieron a favor de esta propuesta.
También Charles Blé-Goudé es juzgado por crímenes de lesa humanidad. El 17 de enero de 2013 fue extraditado de Ghana a Costa de Marfil, y posteriormente transferido, el 22 de marzo de 2014, a la Corte Internacional de la Haya.
Del desarrollo del juicio, la defensa de Gbagbo y Blé-Goudé resalta que la CPI no considera la intervención de Francia y Burkina Faso en los hechos ocurridos en dicho conflicto. Además, algunas fuentes informativas han referido en el mes de junio la posibilidad de la liberación provisional de Laurent Gabgbo dado el tiempo de la detención, el cual ha superado las normas admitidas por la Corte Europea de los Derechos Humanos. El ex mandatario marfileño tiene ya 6 años detenido.
Por otro lado, existen iniciativas internacionales como la emprendida por el presidente de Guinea Conakry y actual presidente de la Unión Africana, Alpha Condé, quien realizó una petición al Presidente François Hollande, en abril de 2017, junto a 3 presidentes más, Mahamadou Issoufou (Níger) Ibrahim Boubacar Keïta (Malí) y Roch Marc Christian Kaboré (Burkina Faso) para la liberación de Laurent Gbagbo. A su vez, un grupo de amigos de Laurent Gbagbo diseñaron una campaña internacional bajo el eslogan “todos unidos por la liberación del presidente Gbagbo”, que ha recogido ya 22 millones de firmas solicitando su liberación. Entre los que han suscrito dicha petición destacan Bonard Binlin-Dadie, autor de dicha campaña, (escritor marfileño), Joseph Kokou Koffigoh (ex primer ministro togolés), Thabo Mbeki (ex presidente sudafricano), J. J. Rawlins (ex presidente ghanés), entre otros.
En referencia a la Esposa del ex Presidente, Simone Gbagbo, se le realizó un juicio en Costa de Marfil, acusada de crímenes contra la humanidad, donde se le condenó a 20 años de prisión. En el 2014, la Corte Penal Internacional solicitó su transferencia para ser juzgada en La Haya pero fue denegada por el gobierno marfileño. Sin embargo, en marzo de 2017, Simone Gbagbo fue absuelta. Los partidarios del partido Frente Popular de Costa de Marfil lo interpretaron como una verdadera voluntad de ir a la reconciliación nacional.
Resistencia Africana:
Secuestrado bajo la indiferencia de sus homólogos africanos, a raíz de la intervención militar extranjera ocurrida en abril del 2011, Laurent Gbagbo es considerado dentro de un grupo de africanos de izquierda, como la imagen reciente de la resistencia africana.
Es así como hoy día, seis años después de los violentos acontecimientos que finalizaron con el derrocamiento del Presidente marfileño, existen varios intentos importantes por retomar la historia reciente de esos hechos. Algunos de ellos definen el papel jugado por Laurent Gbagbo como un líder popular y nacionalista, preocupado por su pueblo.
A propósito de ello, vale mencionar especialmente dos trabajos documentales. El primero de ellos es “Laurent Gbagbo dentro del torbellino del Golfo de Guinea”, fue difundido en marzo de 2011 y narra los intereses franceses sobre los inmensos recursos inexplotados en el país y contraponiéndose al plan de independencia económica promovida por el presidente Gbagbo. El segundo documental, de producción italiana, se centra en develar la responsabilidad de Francia en las masacres de Douékoué, que constituyo un hito en la campaña internacional en contra del entonces presidente Gbagbo.
Apreciación:
Costa de Marfil es un país de África Occidental con recursos naturales importantes, como es el cacao, el café, y en menor medida el petróleo. Su ubicación geográfica le otorga una importancia geopolítica. No obstante, es un ejemplo de los países africanos víctimas de la injerencismo extranjero, especialmente el francés, bajo lo que se ha dado en llamar Franciafrica.
A pesar del reciente aplacamiento del descontento militar, se vislumbra un escenario cargado de inestabilidad social y económica, en razón de la aplicación de las medidas de ajustes que detentan los préstamos del FMI y otras instituciones financieras.
Es oportuno señalar que a pesar de que el Frente Popular Marfileño es hoy día una minoría con muy baja participación en la Asamblea Nacional, la figura del ex presidente Laurent Gbagbo y de su propuesta política está renaciendo y su posible liberación, así como la de otros líderes del Frente, pueden redimensionar una vez más la política interna, a pesar de Francia ha retomado el control tanto de la política, como de la economía de dicho país.


