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La verdad sobre la muerte de Gaddafi y la Gran Jamahiriya Libia

 El mayor líder espiritual que haya tenido LibiaEl mayor líder espiritual que haya tenido Libia

El jueves 20 de octubre de 2011, con el patrocinio de EE.UU., la OTAN y la Liga de Estados Árabes azuzada por el Foro de Cooperación del Golfo Árabe, un grupo apátrida cazó y asesinó cruelmente al mayor líder espiritual que haya tenido esa nación árabe – africana.

En la actualidad los analistas delimitan de allí sus errores, sus consideraciones a la historia Libia desde 2003, cuando el gobierno de Gaddafi se vio obligado, para garantizar la supervivencia de la nación, a realizar acuerdos de cooperación económica en el marco del derecho internacional para superar el férreo bloqueo que desde los años 80 del siglo XX mantuvo occidente.

No se trataba de una entrega ni de un cambio en la orientación ideológica, se trató de una estrategia que hasta han usado países amigos. Claro está hubo extra limitaciones o ingenuidades como el haber aceptado entregar las armas de alto poder defensivo, en especial los misiles tierra aire. Lo mismo que hizo el gobierno de Hussein. Quedar a merced de la misericordia de sus captores.

O consejos mal intencionados de su entorno ya comprado, para enemistarlo con corrientes progresistas africanas, las cuales están muy adormecidas en la actualidad. Gobiernos conscientes de las amenazas como Irán, Corea del Norte y Siria no han caído en esta trampa del “arriba las manos y entrega las armas”, fraguada en el seno del Consejo de Seguridad.

La Gran Jamahiriya Libia Árabe Popular Socialista, sí cayó. Todo indica que los intelectuales libios, leales a la Revolución Verde, no confrontaron la historia de países del Sur que tras derrotar a los ocupantes fueron condenados al contraataque imperial. No estudiaron a Haití, a Yugoslavia, y dudo si se asomaron al modo como Europa Occidental y EE.UU. acabaron con el socialismo africano asesinando a los cabezas de los movimientos. ¿Acaso por qué mataron a Lumumba, Cabral, Sankara, Machel, Modlane?

La historia de que tenían muchos años en el poder no les cuadra a ellos, ni la invasión por petróleo, ni la patraña de que eran dictadores. Uno de los más recientes mártires fue John Garang, Vicepresidente en Sudán del Sur en 2005, que predicaba la integridad del país de mayor tamaño territorial en el continente. “Misteriosamente” el helicóptero que lo trasladaba se estrelló, algo similar a lo que pasó con Samora Machell.

Para los que no les conviene la predica de la integración y la unidad del Sur, no hay otra salida que matar a los predicadores. Más aún si están ejerciendo el poder. ¿No siguió usted el acoso contra el presidente Laurent Gbabo de Costa de Marfil a quien ahora pretenden juzgar en la ignominiosa Corte Penal Internacional? ¿No recuerda los bombardeos que hacían contra la casa de Yaser Arafaf en Palestina? El magnicidio es una política de estado (de EE.UU., Europa Occidental e Israel, entre otros) para aniquilar las ideas.

La historia moderna de Libia

Para estudiarla, es muy importante comprender quién fue el señor Idris para la hoy malograda Libia. Sidi Muhammad Idris al-Mahdi al-Sanusi nació en Benghazi, Cirenaica, en 1890. Ya en 1911, Idris era Rey de Cirenaica, y como tal firmó un tratado de paz y cooperación con Italia, la potencia invasora. Por ese acuerdo recibe dinero de los italianos quienes de esa forma aseguraban la paz de los territorios conquistados.

Pero los italianos no querían ser menos que Francia y Reino Unido, y rememorando su pasado imperial deciden invadir a toda Libia. Usurpan Tripolitania en 1922. Viendo Idris el peligro de que los italianos tomaran sus feudos y se olvidaran de su pacto de cooperación, valientemente huye del país y se exilia en Egipto, bajo el amparo de sus nuevos amigos, los británicos. El “valiente” reyezuelo pasa 25 años viviendo cual emir en El Cairo.  

Cuando los aliados ganan a la Alemania Nazi y al eje la guerra. Idris se pone a la orden de Gran Bretaña y como viejo rey de papel les recuerda que el trono le pertenece, y no importa que ellos se queden con el país. El hombrecito es regresado a Libia en 1947.

El disfraz de rey, siguiendo el libreto británico, da el primer paso y proclama la Independencia de Cirenaica. Luego, en 1949 la ONU resuelve la creación del nuevo estado libio. Idris es nombrado rey de un parapeto de Monarquía Federal Independiente de Libia y recibe el total beneplácito de la ONU. Idris se aparta de la tradición árabe al asumir como rey y no como emir. Prefiere ser rey como gustan en Reino Unido.

 

Sidi Muhammad Idris al Mahdi al Sanusi al servicio del imperio inglésSidi Muhammad Idris al Mahdi al Sanusi al servicio del imperio inglés

 

Se observará que Idris no tuvo coparticipación alguna en la independencia de Libia, ni siquiera de la Cirenaica. En realidad, Libia no fue independiente en 1949, ni en 1951, fue meramente un protectorado británico avalado por la ONU. Pasarían 20 años para que la anhelada independencia política se produjera. Del 47 al 60, Idris revivió su reinado al servicio de Gran Bretaña y de un hijo de ésta, EE.UU.

Desde el territorio beduino era fácil controlar el Mediterráneo y la entrada a África. Los aliados ingleses establecen allí sus bien equipadas bases militares. Esas bases desaparecieron con Gaddafi que desde 2004 construía en su lugar un puerto de aguas profundas para servir a África, así como iniciaba una súper carretera que aspiraba surcara todo el continente de Norte a Sur, es decir de Libia a Sudáfrica, y avizoraba además un ferrocarril de esas dimensiones.

Idris estaba tranquilo con el control autoritario sobre las tribus, ayudado por el poder de fuego de Occidente. Pero en 1960 del territorio desértico emana a borbotones petróleo. Las tribus reclaman que la nueva riqueza debe distribuirse en las provincias que constituyen la Monarquía Federal. Idris recibe nuevas órdenes: apagar las justas aspiraciones de las provincias. Así que sin perdida de tiempo hace aparecer una nueva constitución que crea la Monarquía Unificada, vale decir bajo su único mando.

Las transnacionales petroleras no tardan en instalarse. Las ganancias irán directamente a ellas. Mientras mantienen los caprichos del rey y una guardia represiva que se encarga de desaparecer a cualquier protesta tribal. Idris desata, junto a la mayor corrupción de la que es capaz, la más cruel represión contra el pueblo.

De costumbres europeas, el cruel rey generó un verdadero racismo contra los subsaharianos o la gente negra como ironizaba. Una limpieza étnica sin precedentes en el Norte de África se efectuó en su tiranía tutelada. Las matanzas que en 2011 realizaron los del Consejo Nacional de Transición y la OTAN contra los emigrantes de Níger, Mali, Chad, Mauritania y Sudán que viven en Libia desde la Revolución Verde fueron al estilo de aquel oprobioso rey.

La violación a los derechos humanos por la monarquía de Idris, era pública y notaria. Era el títere fuerte desde 1911, o sea 58 años, primero al servicio de Italia y luego a las órdenes de Gran Bretaña.

La bandera que adopta en 1949, que volvió en 2011, era su símbolo para evocar al imperio Británico, nada que ver con el mundo árabe. Idris odiaba el panarabismo, detectaba a Nasser y al socialismo. El descontento era general. El petróleo no había traído ningún progreso a Libia. Ninguna infraestructura física, ni carreteras. Menos escuelas y universidades. La mortalidad infantil rondaba las 100 muertes por 1000 nacidos. Imposible para la población ver un médico y el agua potable sólo era posible en los oasis. Solo Idris y su entorno vivían bien, muy bien.

Gaddafi e Idris

En 1969, un grupo de jóvenes oficiales encabezados por el Coronel Muammar Gaddafi, derrocaron al gobierno de Idris mediante un golpe de estado incruento en septiembre de 1969. El viejo rey se encontraba en Turquía recibiendo tratamiento médico, no regresó al país. Fijó primero su residencia en Grecia para luego solicitar asilo político en Egipto, país del que obtuvo la nacionalidad en 1972. Ninguno,de los fieles a Idris fue perseguido, torturado y menos aún muerto.

El gobierno revolucionario no dio al mundo y menos a la ONU motivo alguno para acusarlo de violento. Gran diferencia a la mortandad, al holocausto de la OTAN y los idrisitas contra los libios en el golpe sangriento dado desde el 19 de marzo de 2011 que incluyó el magnicidio y el asesinato consecutivo de la familia Gaddafi.

Cuando cae Idris, el gobierno revolucionario realizó un juicio transparente que duró 5 años contra el rey títere. Muy diferente a los juicios sumarios a los que han sido sometidos líderes en Irak, Rumania, por ejemplo. La dirigencia de Idris fue juzgada con el debido proceso, no se cometió un solo asesinato. No se destruyó ninguna propiedad. No se quemo un solo retrato. Toda la familia del monarca tirano fue respetada. Ningún pro monarca fue lastimado. No existe ninguna denuncia o testimonio que diga lo contrario.

Gaddafi respetó los derechos humanos de quienes habían llevado a su pueblo al borde de la desaparición. En 1974, Idris fue condenado por cargos de corrupción y apropiación indebida. En sus últimos 11 años de exilio dorado, activó una diplomacia personal y su incontable fortuna para torpedear al gobierno de la Revolución Verde. Influía en su tribu de Cirenaica y desde fuera alentó a Benghazi para mantenerlo como bastión contrarrevolucionario.

Con el aval de sus padrinos de Gran Bretaña e Italia logró que occidente bloqueara a la Gran Jamahiriya y declaran a Gaddafi terrorista, comunista, tirano. Aún así, murió tranquilamente en su segundo hogar en El Cairo, sin persecuciones políticas el 15 de mayo de 1983, a los 93 años, de muerte natural.

El gobierno socialista de Ghadaffi

Con Gaddafi, Libia salió de las páginas de los buenos muchachos pro imperialistas. Los que conocen del Bloqueo a Cuba, pueden imaginarse lo que le ocurría a la Libia Revolucionaria. Un bloqueo trae muertes. La lucha contra un bloqueo requiere estrategias que a veces rayan en la sobrevivencia del pueblo. Quien no lo comprenda así, se equivocará de plano al intentar juzgar al Gaddafi pos desbloqueo y si vamos más cerca se equivocará al analizar los cambios que en la actualidad realiza la revolucionaria Cuba.

Revolución Verde

Libia fue realmente independiente a partir del 2 de septiembre de 1969. Así lo celebraron los libios en 2009, con actos llenos de alegría, de verde esperanza, de verde islamita, de verde agrario. Con desfiles espectaculares donde participó todo el pueblo y representaciones de todos los países de África e invitados de Europa, América y África.

En ese entonces el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez se presentó en la Cumbre Extraordinaria de la Unión Africana realizada en Trípoli y en la sede del Libro Verde, de la que hoy sólo quedan fotos pues fue bombardeada por la OTAN. Gaddafi miró hacia el mundo árabe y al Sur. La revolución adopta primero la bandera árabe y al morir Nasser una con variables, sin abandonar el panarabismo. Será en 1977 cuando se establece la Bandera Verde. Entre otros motivos por su visión africanista, por la reforma agraria y por alusión directa al Islam, principal religión del país.

Gaddafi tiene su legitimidad al haber ganado el liderazgo de su tribu Gadadfa, la mayor del país. A partir de allí el resto de las tribus lo proclama maestro y guía espiritual. Tal proceder cultural es muy difícil de comprender por los occidentales que al hablar de democracia lo hacen a imagen de su realidad y circunstancias, sin detenerse a revisar la cultura de otros pueblos originarios.

El modelo multipartidista occidental implementado a sangre y fuego en África por Europa no responde a la concepción espiritual y cultural de aquellos pueblos. La democracia tiene varias interpretaciones, imponerla desde un solo punto de vista es intervencionismo. Pocos en occidente han estudiado el funcionamiento de la democracia libia.

El gobierno libio de la revolución, superó con creces las monarquías pro occidentales del mundo árabe, que de manera insólita apoyaron y financiaron a la OTAN bajo la premisa de darle democracia a Libia. Para los que conocieron el funcionamiento del gobierno de la Gran Jamahiriya (gobierno de las masas), podrán dar fe de la proliferación de movimientos sociales de ese país y de los contactos con similares en el mundo. 

El apoyo hasta financiero de la Revolución Verde llegó a numerosas agrupaciones sociales de África, América y Asia. La formas de organización popular están definidas en el Libro Verde y no eran letra muerta. El Gobierno Verde dio un respaldo incondicional a los países más pobres de África, al menos 20 de ellos recibían cooperación para el desarrollo, mucho más alta que la dada por Europa, Japón y EE.UU. Países que inexplicablemente dejaron sola a la Revolución de Gaddafi.

En lo multilateral correspondió a la visión de Gaddafi darle un decisivo impulso a la Organización para la Unidad Africana, que reunida en Sirte en 2001, cambió a la Unión Africana, con una energía nueva para la resolución de conflictos y con el apoyo financiero del gobierno libio, que apostaba a un gobierno único africano, que de tan sólo imaginarlo causa pánico a Occidente.

En Venezuela, la Cumbre Extraordinaria de la UA en septiembre de 2009, esta organización decidió cambiar su Comisión de la UA, por una Autoridad Única Africana, propuesta impulsada con vigor por Gaddafi. La Unión Europea y EEUU prendieron las alarmas, nunca África había estado tan cerca del sueño de los padres fundadores.

La nueva Libia de paz y progreso

La ONU siempre estuvo ensañada contra la Libia de Gaddafi. Tras las negociaciones de Idris y Gran Bretaña la sometió a terribles bloqueos económicos que sin embargo no detuvieron el progreso del país. Para la monarquía británica, Libia les pertenece desde 1947, Idris se encargó de hacérselo sentir así. La revolución cambio definitivamente la cara del país.

De 80% en tiempos de los idrisitas el analfabetismo bajó 5%.  De 100 x 1.000 la mortalidad infantil se redujo a 16 x 1.000 con la Revolución. El PIB per cápita se catapultó a 12 dólares anuales y para 2010 Libia ocupaba un índice de desarrollo humano (educación, salud y economía) de 54, el más alto de África; más alto que los países del Golfo Árabe.

El acceso al agua potable subió casi al 100% gracias a la construcción de 4.500 kms. de tuberías de 7 metros de diámetro que llevan agua del subsuelo a todo el país. Y podrían hacerlo por 4.000 millones de años. Aunque actualmente tan monumental obra, considerada la Octava Maravilla del Mundo, está parcialmente destruida por los bombardeos humanitarios de la OTAN. 

La Libia que no tenía universidades en 1969, recibía en la Revolución Verde a miles de estudiantes de todo el continente, de Asia y América totalmente gratis. La OTAN no tuvo remordimiento en dejar caer sus bombas “solo mata gaddafistas” sobre las universidades.

Y cómo si fueran preguntas de revista ¿sabía usted que hasta febrero de 2010 Libia tenía una sobre oferta de viviendas? ¿Que existía un programa de becas en el exterior para aquellas carreras que no se ofertaban en el país?

En Libia se ha perpetrado un genocidio que aún no termina. En ciudades donde se dormía a puertas abiertas, hoy sus habitantes atemorizados son asaltados constantemente por “rebeldes” que disparan alegres sobre los “gaddafistas” y lo expropian de sus propiedades, violan mujeres y matan a hombres para evitar “insubordinaciones” o cobrar el hecho de seguir a Gaddafi.

 

Libia antes y después de GadaffiLibia antes y después de Gadaffi

 

Se abren las puertas del terrorismo

La caída de la Revolución Verde, ha significado la explosión más dramática del terrorismo en África del Norte y del Sahel, al acabarse el control que ejercía Libia, donde miles de africanos hacían vida. Las milicias creadas por la OTAN son ahora grupos terroristas, y las armas de la guerra fratricida han traspasado fronteras para caer en manos del terrorismo.

Con la caída de Gadaffi se inicia la más espectacular y cruenta escalada terrorista que cuenta entre sus consecuencias millares de migrantes que ponen a Europa al borde de una crisis de valores, además de económica.

¿Como Gadaffi superó el bloqueo?

Gaddafi logró romper el bloqueo. Libia se catapultó por las vías del desarrollo. La industria turística nació con fuerza. De los países vecinos vinieron los subsaharianos y egipcios a buscar trabajo, no de mercenarios sino a trabajar. Más de 3 millones desde Egipto y un número similar de los países del Sur.

La Libia socialista, de un país paupérrimo pasó a ser una potencia media, la quinta economía africana en ascenso. Por el lado internacional el gobierno hizo una gran avanzada diplomática. Gaddafi en persona salió a predicar al mundo la necesidad de un nuevo orden mundial. De una transformación radical de la ONU y de una defensa del sur contra el norte, seguramente al tanto del error militar que había cometido al desarmarse.

En 2009 estuvo en la ONU para gritarles que era hora de reformarla, de quitarle el poder al Consejo de Seguridad y dárselo todo a la Asamblea General. Ese mismo año vino a Venezuela a la II Cumbre América del Sur - África. Ejercía la Presidencia Pro Témpore de la Unión Africana, y lo hacía con entereza y fuerza.

En Margarita mostró su proyecto de la Organización del Tratado del Atlántico Sur, para la defensa militar y tecnológica de las dos regiones. Y en diciembre, de nuevo en Sirte, realiza la Cumbre Unión Europea – Unión Africana, y cierra exigiendo la desaparición de los monstruos del Bretton Wood, el FMI y el Banco Mundial.

Definitivamente Gaddafi era peligroso. Allá estuvieron sus verdugos de Gran Bretaña y Francia. El gran error de Gaddafi en esta negociación para superar el bloqueo fue la de entregar todas las armas disuasivas. De haber conservado un tercio de ella apuntando sobre los ocupantes de antaño y de ahora de Libia, ni un avión hubiese atravesado el cielo beduino.

Otro error del líder libio fue mantener durante mucho tiempo en el gobierno a elementos que se hicieron élites y comieron de las mieles del capitalismo. Muchos de ellos están ahora al frente de alguna fracción del CNT.

Se le recuerda en Kampala, Uganda, apareciéndose con los presidentes del Caribe y los reyes étnicos de África, para decirle al mundo que la unidad y la integración deben ser más que discurso. Y que de sorpresa nos tendría en noviembre con la III Cumbre ASA que tocaba en Libia. Con él se va un pedazo de los sueños de América del Sur – África.

La conspiración

Le armaron la patraña a la Revolución Verde. Si algo le faltó a la Gran Jamahiriya Libia fue conformar un buen equipo publicitario de sus logros. Los medios occidentales posicionaron la imagen de dictador y violador de derechos humanos de este hombre. Pero en los informes de la ONU de los últimos 10 años no aparece una sola denuncia contra aquel gobierno. Libia había suscrito bajo Gaddafi todas las convenciones y protocolos internacionales sobre el tema. Estaba al día con los organismos controladores de los derechos humanos, Y cumplía con las metas del milenio.

Gaddafi ni siquiera persiguió al canalla de Idris y sus secuaces, Y en la ciudad de Benghazi la oposición actuó a sus anchas, armada hasta los dientes. A esa ciudad también llegó el progreso de la mano de la Revolución Verde. En Libia, Occidente ha ensayado todas sus tácticas modernas de guerra, que incluyen escenografías gigantes para simular la toma de Trípoli y así desmoralizar al enemigo. La conspiración llevaba años fraguándose. El Gobierno fue minado. Los principales cargos fueron tomados como el de Primer Ministro, Canciller, Interior y Justicia, Inteligencia, Petróleo y Minería.

Hillary Clinton, conocedora de ésto, dio la partida en aquel discurso de abril cuando “ordenó” disimuladamente a las personas que acompañaban al líder a dejarlo. Y allí vino el goteo. La conspiración busco apoyo en la realeza árabe y la encontró rápidamente. Les convenía pues gran parte de las reservas internacionales de Libia que se encuentran en el Golfo, muchísimo más que la que estaba en Europa.

Los países árabes patrocinaron la invasión con el propio dinero ahorrado para su país por la administración Gaddafi. Ahora bien, asesinaron al hombre que tal vez administró mejor a país alguno en la tierra. Porque lo dotó de infraestructura y de un IDH alto, lo formó y fue capaz de tener en reserva 200 mil millones de dólares, suficiente para que su pueblo pudiera cumplir pagos internacionales por unos 50 años.

"Hice todo lo que pude para ayudar a la gente a entender el concepto de democracia real, donde comités populares dirigen nuestro país. Pero eso no alcanzó, como algunos, incluso las personas que tenían casas de 10 habitaciones, nuevos trajes y muebles me dijeron, nunca estuvieron satisfechos y tan egoístas eran que aun querían más. Fueron ellos quienes dijeron a los estadounidenses y otros extranjeros, que necesitaban "democracia" y "libertad" sin reconocer que es un sistema salvaje, donde el pez grande se come al chico, pero estaban encantados con esas palabras, sin tener en cuenta que en EE.UU., no hay medicina gratis, no hay hospitales gratis, no tienen viviendas gratis, no hay educación gratis y no tienen comida gratis, excepto cuando la gente tiene que mendigar o ir a largas colas para obtener un plato de sopa". Testamento de Gaddafi, 27 de mayo de 2011

Queda Gaddafi como maestro eterno de los libios, verdadero padre fundador de la Nación. El imperio y la monarquía han hecho retroceder a la Gran Jamahiriya Libia 42 años, que es como decir diez siglos. Los lacayos hasta le han cambiado arbitrariamente el nombre al país (obran igual en todas partes).

Necesario es estudiar la vida y obra de este gigante africano de trascendencia mundial. Que la Gran Jamahiriya Libia Árabe Popular no espere un ciclo de Idris para retomar la senda de la Independencia La lucha continúa.

"No hay alternativa para mí, tengo que sostener mi posición y si Dios quiere moriré siguiendo su camino, el camino que ha hecho a nuestro país rico, con tierras de cultivo, con alimentos y salud y que ha permitido incluso ayudar a nuestros hermanos y hermanas africanos y árabes a trabajar aquí con nosotros, en la Jamahiriya Libia”. Testamento de Gaddafi, el 27 de mayo de 2011.

Gaddafi y yo debajo de un Baobab

Era el 2 de julio de 2006. Se celebraba la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana en Banjul, Gambia. Habíamos obtenido de los africanos la generosidad de que el Presidente Hugo Chávez se convirtiera en el primer Presidente no Africano que hablara ante sus máximos jefes. Chávez escogió una pequeña choza para trabajar y sostener bilaterales con algunos líderes africanos. En un momento del día nos pidió arregláramos un encuentro con Muammar Gaddafi, lider de la Gran Yamahiria Libia Árabe Popular Socialista que se encontraba en el sitio, a unos 150 metros.

Las tres veces que lo intenté, el jefe de protocolo del líder, uno de los futuros traidores, me contestó con desdén "el líder duerme". Así lo informé al Presidente Chávez, que debió partir sin conversar en esa oportunidad con su hermano libio. Una hora después, me encontraba yo debajo de un Baobab, apreciando la tarde africana, cuando veo venir una grupo de personas acercarse, y un hombre que me señalaba como diciendo "es él".

Del grupo emergió la enorme figura del último socialista de África y Oriente Medio, el ideólogo de la Revolución Verde. Se me acercó, extendió su mano para estrechar la mía y me dijo:

-¿Eres el amigo de Chávez? Vengo a hablar con él.

Luego de saludarlo con el respeto que merecía el hombre cuyo cuadro estuvo en los años 80 y 90 en los espacios de mi grupo de cuentos en El Rincón en la UCV, le dije:

-Mi Presidente ha partido a Venezuela. El quería hablarle. Pero su Jefe de Protocolo ha dicho que usted dormía.

Gaddafi, hablando en árabe, con fuerza y tristeza reprendió al hombre que con su negativa se ponía de espaldas a la historia.

-¿Dónde estaba él? me preguntó

Lo lleve a la choza. La recorrió con su mirada. Tocó la silla donde estuvo sentado Chávez. Luego, salió. Me dio un abrazo y me encomendó:

-Saluda a mi hermano. Dile que pronto nos vemos.

En 2009, Gadaffi cruzó por primera vez el Atlántico para aceptar la invitación de su hermano Chávez de asistir a reunirse en Venezuela. También estuve allí.


Tomado de Africa Revolucionaria, 3ra. edición. Autor: Prof. Reinaldo Bolívar, Director-Fundador del Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños
Observatorio de Medios del Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños

 


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