
Sudáfrica acordó responder con urgencia, de forma unida e integral, a la violencia de género y el asesinato de mujeres, un problema catalogado de crisis nacional que inutiliza más de la mitad de su población. Este compromiso fue adoptado por los dos mil 200 delegados participantes en una Cumbre Nacional para abordar el tema, con asistencia de representación del gobierno, la sociedad civil y sobrevivientes de esa violencia, e inaugurada por el presidente Cyril Ramaphosa.





