
El Instituto del Cairo para el Estudio de los Derechos Humanos resolvió seguirle el rastro a la ley coercitiva del derecho de reunión en Egipto. A sus investigadores les llamaba la atención que siguiese en vigor un decreto tan pasmosamente restrictivo que databa de la era colonial. Buscando en archivos históricos dieron con un hallazgo inesperado.





