
La República Democrática del Congo ha realizado pruebas y aislado a unos 200 pasajeros de una embarcación fluvial interceptada en Kinshasa tras la muerte de un viajero por sospecha de ébola. El Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) afirma que esta medida busca contener el brote mientras las autoridades evalúan la posibilidad de ampliar los esfuerzos de vacunación.
La directora general del Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), Jean Kaseya, declaró el jueves que se realizaron pruebas a todos los pasajeros a bordo de la embarcación interceptada, incluidos aquellos que no presentaban síntomas, para garantizar que no se pasara por alto ningún caso de infección.
A la espera de los resultados de laboratorio del Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB), se ha impedido la entrada de los pasajeros a Kinshasa y se les ha puesto en aislamiento como medida de precaución.
La embarcación fue interceptada tras transportar a un hombre que posteriormente falleció por una presunta infección de ébola, lo que suscita preocupación por una posible transmisión a lo largo de la ruta del río Congo.
Estrategia de vacunación
Kaseya afirmó que las autoridades están considerando utilizar vacunas desarrolladas originalmente contra la cepa Zaire del Ébola para ayudar a frenar el brote actual causado por la cepa Bundibugyo, para la cual no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico.
Según el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), los datos preliminares sugieren que las personas previamente vacunadas contra la cepa Zaire aún pueden contraer el ébola de Bundibugyo, pero experimentarán solo síntomas leves.
Lo que es aún más importante, dijo Kaseya, es que no se han registrado muertes entre las personas vacunadas, lo que anima a las autoridades a ampliar la estrategia mientras se recopilan más pruebas.
Huelga de trabajadores sanitarios
Kaseya también intentó tranquilizar a la población ante las recientes huelgas de trabajadores sanitarios en el este del Congo, afirmando que el gobierno había destinado fondos para pagar al personal de primera línea.
Según indicó, las autoridades congoleñas habían asegurado al Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) que los trabajadores sanitarios recibirían sus salarios, lo que permitiría centrar los esfuerzos de respuesta en la vigilancia, las pruebas, la vacunación y la atención a los pacientes mientras continúa el brote.
Fuente: africanews.
Publicado por AiSUR
Premio Nacional de Periodismo Necesario Anibal Nazoa 2020


