Las subidas de los precios ocurren en los peores momentos incluso para los egipcios de clase media.
Con un índice interanual a fines de febrero de 31.7 por ciento, la inflación en Egipto prosigue indetenible de momento, según refleja el Instituto Nacional de Estadísticas (Capmas).
Esa cifra representa un aumento del 2.1 por ciento respecto a la registrada el mes precedente, según la fuente.
Para Capmas, el incremento es consecuencia directa de la subida de los precios de bienes y servicios básicos, tendencia que se ha mostrado sostenida desde noviembre de 2016.
El costo de los alimentos y bebidas aumentó un 40,5 por ciento interanual, mientras el de las aves de corral y la carne lo hicieron en un 5,5 por ciento en febrero, las hortalizas en un 4,5 por ciento, y las frutas en un 6,6 por ciento.
Los productos lácteos y los huevos, así como los del mar, sufrieron la misma tendencia, con incrementos del 6,3 y 8,3 por ciento respectivamente.
Ante esa situación, esta semana el presidente egipcio, Abdel Fattah El Sisi, pidió al Gobierno limitar los efectos negativos la inflación en los ciudadanos, impidiendo, entre otras medidas, el desarrollo de monopolios sobre bienes básicos.
En febrero el Banco Central de Egipto (CBE) anunció que la inflación subyacente del país, que no incluye artículos perecederos como frutas y verduras, se disparó a un récord de 30,86 por ciento en enero frente al 25,86 por ciento del mes anterior.
Tras el anuncio del CBE, el ministro de Finanzas, Amr El Garhy, dijo que se espera que la inflación comience a disminuir en abril de 2017.


