Latinoamérica registra un receso económico de una décima porcentual, según el FMI.
El FMI pronostica que América Latina y el Caribe retomarán este año el crecimiento económico, luego de contraerse un punto porcentual en relación a enero.
Al difundir este martes sus perspectivas, el organismo previó que la economía regional se expandirá un 1,1 % en 2017 y un 2 % en 2018 impulsada en gran medida por la recuperación de Argentina y Brasil, después de que ambos cerraran el año pasado en negativo.
Si bien representa una ligera corrección a la baja respecto de su pronóstico de enero la nueva proyección sí reduce las proyecciones emitidas durante la reunión otoñal que el Fondo Monetario Internacional (FMI) celebró en octubre.
El ritmo latinoamericano quedó bastante rezagado respecto de las proyecciones del 3,5 % de crecimiento global este año.
Tras contraerse el 3,6 % el año pasado Brasil podría crecer un 0,2 % este año y un 1,7 % el próximo gracias a una menor incertidumbre política tras la destitución de la presidenta Dilma Rousseff y a avances en los programas de reforma.
El Fondo vio un caso parecido en Argentina y señaló que tras contraerse el 2,3 % el año pasado podría expandirse a ese ritmo este año y el próximo gracias al aumento del consumo y la inversión pública y a una recuperación de la inversión privada y las exportaciones.
El alza de los precios de las materias primas beneficiará a la mayoría de los países exportadores por lo que América del Sur podría crecer este año un 0,6 %. Bolivia encabezará la tendencia con un crecimiento del 4 %, seguido con el 3,5 % de Perú y el 3,3 % de Paraguay.
El organismo multilateral moderó su pronóstico de crecimiento para México al 1,7 % en 2017 y al 2,0 % en 2018 debido "al empañamiento de las perspectivas de inversión y consumo de cara a condiciones financieras menos halagüeñas y más incertidumbre en torno a las relaciones comerciales con Estados Unidos" tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
América Central mantendrá su ritmo de expansión cercano al 4 %.
El FMI difundió sus perspectivas de crecimiento mundial a propósito de su reunión primaveral que celebrará esta semana junto al Banco Mundial en la capital estadounidense, donde se darán cita numerosos ministros de finanzas y presidentes de bancos centrales.


