El Esequibo es venezolano y se espera el dictamen jurÍdico que nos favorezca
No concluyó el mes de enero y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) remitió a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya el diferendó territorial entre la República Bolivariana de Venezuela y la República Cooperativa de Guyana, por los historicos derechos y soberania sobre el Esequibo venezolano. La justicia internacional juzgará la disputa fronteriza ante el fracaso de las partes en alcanzar un acuerdo, fracaso este que fue inducido caprichosamente por el ala neoliberal de derecha que representa el gobierno guyanes, presidido por el exmilitar formado en el Reino Unido, David Granger. La información del pase a litigio internacional fue dada por el Secretario General de las Naciones Unidas, Guterrez.
Guterres "ha llegado a la conclusión de que no se ha alcanzado progreso significativo" para saldar la controversia" y "ha escogido a la CIJ como el medio a ser utilizado para la resolución", anunció en un comunicado su portavoz, Stéphane Dujarric. No obstante, Guterres quiere que la ONU siga desempeñando un papel en las negociaciones. "Guyana y Venezuela podrían beneficiarse de una continuidad en los buenos oficios de la ONU mediante un proceso complementario establecido sobre la base de las facultades del secretario general", aseguró Dujarric.
Guterres dijo que sigue comprometido a acompañar a ambos Estados mientras buscan superar sus diferencias. El ministerio de Relaciones Exteriores de Guyana dijo que daba la bienvenida a la decisión. La CIJ "es el foro apropiado para la resolución pacífica y definitiva de la controversia", aseveró en un comunicado.
Venezuela reclama una historica soberanía sobre las aguas frente a la región del Esequibo, ademas de la extensión territorial hasta el amazonas, zonas ricas en minerales y en bosques, y una zona marítima del Atlántico con importantes recursos petroleros. Guyana, una excolonia británica, sostiene en tanto que el límite del territorio fue establecido en 1899 por un tribunal de arbitraje, algo que fue desvirtuado por la propia ONU, al conocerse fehacientemente la componenda internacional y velada trampa orquestada por el Reino Unido, en un seudo arbitraje, donde Venezuela no tuvo representación y fue claramente declarado como nulo e irrito, incluso por el Reino Unido y la propia Guyana en los sucesivos Acuerdos de Ginebra y el propio Protocolo de Puerto España.
El gobierno venezolano nunca reconoció ese límite y el conflicto comenzó a caldearse en 2015, cuando se anunció un hallazgo significativo de crudo en una concesión a 190 km de las costas de Guyana que Venezuela asegura está en aguas en disputa. Más tarde ese año, Guyana anunció que contactaría a Google para eliminar ciertos nombres de calles de la región en disputa que estaban en español y no en inglés, lo cual para Georgetown puede dar a entender que el área pertenece a Venezuela. Ante el cambio politico de Venezuela, y concretamente la llegada de la revolución bolivariana, los ejes de poder mundial, concretamente los estadounidenses se han enargado de atacar por todos los costados a Venezuela. Guyana avanza en sus planes para extraer petróleo en las aguas en disputa, en una clara violación del Derecho Internacional Publico y la soberania venezolana.
El cambio de estatus de la controversia o la forma en la cual se decidirá, representa un refuerzo a las pretensiones de Guyana, quien deseaba a toda costa eludir las negociaciones bilaterales, por su parte apoyadas y siempre propuestas por Venezuela. Esclarecido el camino, corresponde a la República de los hijos de Bolívar defender con la fuerza de la verdad y los hechos, asi como el Derecho Internacional, los derechos historicos de Venezuela, usurpados por el Imperialismo Britanico y ambicionados por la derecha guyanesa y las transnacionales mundiales. Como reza un viejo adagio entre abogados: "Ojala esos jueces sepan de derecho".


