Secretarios de la UA y la ONU
El secretario general de la ONU, António Guterres, y el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki Mahamat, expresaron hoy preocupación por la prolongada crisis política en Guinea-Bissau.
A pesar de las múltiples oportunidades ofrecidas a los principales actores políticos para llegar a un arreglo consensual, persisten los impedimentos en una solución política a la crisis, indicaron. En un comunicado conjunto, ambos condenaron las recientes medidas adoptadas por la dirección nacional para evitar que el Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde convoque y celebre su congreso, incluida la directiva de cerrar la sede de ese partido.
Guterres y Mahamat instaron a las autoridades pertinentes a adherirse estrictamente al derecho internacional y eliminar de inmediato todas las restricciones que impidan la reunión pacífica, participación política y libertad de expresión. También expresaron su apoyo a las acciones que toma la Autoridad de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental (Cedeao) contra los 'obstruccionistas políticos' en el país.
Del mismo modo, reiteraron su respaldo a la centralidad del Acuerdo de Conakry que, entre otras cosas, establece el nombramiento consensuado de un primer ministro, y exhortaron a implementar fiel y urgentemente ese convenio. El secretario general de la ONU y el presidente de la Comisión de la Unión Africana reafirmaron su compromiso de seguir de cerca todos los acontecimientos políticos y respaldar a la Cedeao en sus esfuerzos por garantizar una solución rápida a la prolongada crisis en Guinea-Bissau. Asimismo, dijeron estar listos para emplear medidas adicionales si la situación lo justifica.


