Cyril Ramaphosa
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, afirmó hoy que la Conferencia sobre Inversiones expresa la esperanza compartida y la renovada confianza en este país y constituye una declaración inequívoca de dejar atrás un período de incertidumbre y discordia.
Al inaugurar esta reunión en el Centro de Convenciones Stanton de Johannesburgo, el mandatario señaló su determinación a construir un país conducido por empresas e innovación, que desarrollen una economía diversa, próspera y con capacidad de recuperación.
Necesitamos crear compañías que den ganancias no solo a sus accionistas sino también a los trabajadores que las conducen y las comunidades que las apoyan, añadió Ramaphosa.
El Presidente apuntó que Sudáfrica tiene riquezas que en muchas ocasiones no son apreciadas y afirmó que hay pocos lugares en el mundo con la abundancia de minerales que se encuentran debajo de su suelo, que tienen tierras para sostener una diversidad de plantas, cultivos, ganado y caza, donde el sol brilla casi todo el año y las playas doradas se extienden.
'Tenemos una herencia natural increíble, cuyo valor económico y social aún no hemos comenzado a explorar de manera efectiva', aseveró.
Señaló que en contraste 'nuestra herencia política y social es profundamente contradictoria' y que a través de décadas de deliberado subdesarrollo, la mayoría de los sudafricanos fueron despojados de sus tierras, bienes y medios de vida, y se les negaron la educación y las habilidades que hacen posible una participación significativa en la vida económica del país.
Los efectos devastadores de esta injusticia manifiesta siguen definiendo nuestra sociedad y limitan severamente nuestro desarrollo económico, subrayó Ramaphosa, quien opinó que la continuada exclusión de millones de sudafricanos es el principal impedimento al avance y desarrollo de esta sociedad.
El Presidente dijo que estos antecedentes explican la persistente pobreza, desempleo y desigualdad a casi 25 años de la llegada de la democracia y que por esa razón en las prioridades de la agenda nacional figuran la creación de empleos, la educación de los niños, la preparación de la fuerza laboral y el impulso de la entrega de tierras a pobres y marginados.
En este contexto, Ramaphosa expresó la importancia del programa para atraer inversiones de 100 mil millones de dólares en cinco años, porque no se puede conseguir un crecimiento y creación de empleos significativos sin un incremento masivo en la inversión productiva en el sector económico.
Adelantó que hoy un número que no precisó de compañías sudafricanas y extranjeras anunciarán sus inversiones para ampliar las operaciones en este país o establecer nuevos proyectos y afirmó que además se han recibido compromisos de varios países que son atendidos por grupos de trabajo que negocian con esas naciones para concretar esos tratos.
El jefe de Estado y Gobierno dijo que se ha enfatizado la necesidad de que más compañías sudafricanas dirijan estas inversiones para demostrar su confianza en la economía nacional y su habilidad de establecer empleos adecuados y capacidad de entregar rendimientos confiables.
Ramaphosa agradeció la amplia participación en esta Conferencia y dijo que su presencia demuestra que 'escogieron caminar con nosotros la vía del crecimiento, el empleo y la prosperidad compartida' y participan en la creencia de que Sudáfrica es una tierra de oportunidades.
Aquí, subrayó, los suelos son ricos y sus océanos están llenos de vida, las hermosas vistas de nuestro país son espectaculares y su gente diversa es vibrante y resistente.


