Las Termas de Moisés en Egipto
Relata el Antiguo Testamento que Moisés, en su éxodo hacia la tierra prometida, encontró un manantial salado en el desierto del noreste de Egipto cuya agua convirtió en dulce para beberla, en el lugar ahora se desarrolla un centro de rehabilitación para atraer a peregrinos. Según el relato del segundo libro de la Biblia, Dios le dijo a Moisés que cortará una rama del denominado "árbol sagrado" -en cuyos robustos tallos los niños juguetean ahora- para meterla en ese manantial y convertir el agua en dulce y poder beberla, tras haber estado tres días sin catar gota en el desierto.









