Soldado Estadounidense en operaciones dentro del Continente africano
Es una paradoja reveladora que en la era de Donald Trump, tan rotunda y carente de subtexto, los escándalos de su administración se analicen de manera anecdótica. Así ha ocurrido con la muerte de cuatro soldados estadounidenses en Níger el 4 de octubre. El debate se ha centrado en la actitud vulgar del presidente con la viuda de uno de ellos y, si acaso, en las similitudes entre este incidente y el de Bengasi (Libia, 2012), quebradero de cabeza recurrente para Hillary Clinton y Barack Obama. Las cuestiones determinantes (¿Contra quién combatían soldados estadounidenses en Níger? ¿Qué operaciones realiza Estados Unidos en la región?) han quedado en segundo plano.









