Emprendedores kenianos transforman los residuos alimentarios en combustible y fertilizante. Imagen: africanews
En Kenia, un número creciente de emprendedores, conocidos como "reutilizadores de residuos", están transformando los desechos alimentarios en productos valiosos como combustible, fertilizantes y aceite de cocina. Dado que casi el 40 % de los alimentos producidos en el país se pierde o se desperdicia, este enfoque innovador está combatiendo tanto el daño ambiental como la inseguridad alimentaria.
Martin Komu, fundador de Korogocho Food Waste Management Champions, destacó los desafíos prácticos que enfrenta su equipo. «Solo contamos con una fuente de energía, Kenya Power, y los cortes frecuentes limitan nuestras operaciones», afirmó. «Algunas de nuestras máquinas están obsoletas, lo que nos obliga a trabajar manualmente, reduciendo así nuestra producción. Con un suministro eléctrico fiable y maquinaria eficiente, podríamos producir más briquetas, compost orgánico y aceite de aguacate a partir de los residuos que recogemos».
La magnitud del problema es enorme. Tan solo en Nairobi, la ciudad genera entre 2000 y 2500 toneladas de residuos alimentarios al día. Gran parte de ellos termina en vertederos, contribuyendo a la contaminación y a las emisiones de gases de efecto invernadero.
Catherine Nina, consultora de sostenibilidad de la Fundación Miramar, destacó la importancia de los emprendedores que transforman residuos. «El crecimiento demográfico y las tendencias globales están incrementando el desperdicio de alimentos», afirmó. «Integrar a estos emprendedores en la cadena de valor es actualmente la mejor opción para gestionar estos niveles. Los residuos alimentarios pueden convertirse en compost, proteína animal mediante la mosca soldado negra y otros productos, a la vez que se educa a hogares, restaurantes y empresas sobre la gestión sostenible de residuos».
A pesar de su potencial para impulsar una economía sostenible, los emprendedores del sector de los residuos se enfrentan a obstáculos que limitan su crecimiento. La infraestructura deficiente, el suministro eléctrico inestable y los equipos obsoletos siguen siendo desafíos clave. Superar estas limitaciones podría permitirles ampliar sus operaciones y generar un impacto significativo tanto en la economía como en el medio ambiente de Kenia.
Fuente: africanews.
Publicado por AiSUR
Premio Nacional de Periodismo Necesario Anibal Nazoa 2020


