AFRICA INVESTMENT
Los líderes africanos están acelerando la implementación de un acuerdo continental para impulsar el comercio interno, mientras crece la preocupación por los aranceles estadounidenses, que incluyen tasas de hasta el 50% para Lesoto y amenazan con diezmar industrias y frenar el crecimiento económico.
El Acuerdo de Libre Comercio Continental Africano (AfCFTA, por sus siglas en inglés), diseñado para unificar a los 1.400 millones de habitantes de las más de 50 naciones del continente en un único mercado, ha sido ratificado legalmente por 49 países y lanzó oficialmente sus operaciones comerciales en 2021.
Sin embargo, la traducción de este pacto en acciones concretas ha sido lenta, y menos de la mitad de los Estados miembros participan activamente en el marco del acuerdo.
El Banco Mundial estima que el AfCFTA podría aumentar las exportaciones intra-africanas en un 81%. Sus defensores señalan como señales tempranas de éxito el aumento del 12,4% en el comercio intraafricano registrado el año pasado, que alcanzó los 208.000 millones de dólares, según cifras de Afreximbank.
“Debemos acelerar el establecimiento de nuestros propios sistemas de cadenas de valor. Lo que estamos observando ahora —la instrumentalización de la política comercial, la política de inversión, el nacionalismo— no tiene precedentes y tiene un impacto muy negativo en el sistema multilateral de comercio”, declaró a Reuters el secretario general del AfCFTA, Wamkele Mene.
“La lección es clara: como continente, estamos solos”.
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero ha puesto las relaciones comerciales en el centro del debate para los responsables de política económica de todo el mundo, ya que su ciclo vertiginoso de políticas arancelarias punitivas amenaza con revertir décadas de globalización y remodelar los flujos de dinero y mercancías.
Los ministros de Finanzas del G20, reunidos esta semana en Durban bajo la presidencia de Sudáfrica, han colocado el comercio como tema prioritario en la agenda.
Pero, pese a la urgente necesidad de potenciar el comercio continental africano, su aceleración enfrenta numerosos desafíos.
Los países de la Unión Africana suman un PIB conjunto de unos 3 billones de dólares, una cifra cercana al tamaño de la economía francesa, miembro del G7.
Hasta ahora, 24 países comercian oficialmente bajo el AfCFTA, según Mene, incluyendo Sudáfrica y Nigeria.
La implementación ha sido desigual, señala Raheema Parker, de Oxford Economics, quien advierte que la debilidad institucional socava la eficacia general y que el comercio informal añade complejidad.
“Estas barreras son especialmente pronunciadas en las economías más pequeñas del África subsahariana, que son más vulnerables a los choques externos y a menudo carecen de capacidad administrativa y financiera”, explica Parker.
DÉFICIT DE INFRAESTRUCTURA
El mayor obstáculo para el comercio intraafricano es el déficit de infraestructuras, según Mene.
El Banco Africano de Desarrollo y Afreximbank han invertido conjuntamente 65.000 millones de dólares en proyectos de infraestructura desde 2020, una cifra que apenas reduce el déficit anual estimado de más de 100.000 millones de dólares en inversiones necesarias.
Bill Blackie, CEO de Standard Bank en Johannesburgo, advirtió que “sin puentes sólidos y vías ferroviarias más rápidas, el AfCFTA seguirá siendo una promesa sobre el papel”.
Otras barreras incluyen retrasos fronterizos y complejos requisitos de documentación.
“Tenemos que eliminar todas las barreras comerciales”, afirmó el exministro de Finanzas de Chad, Abbas Mahamat Tolli.
¿ADIÓS AL DÓLAR?
La cuestión monetaria también es motivo de debate; cerca de dos tercios de los pagos entre más de 40 monedas africanas se liquidan a través de canales en dólares. Afreximbank ha pedido alejarse del dólar, citando su volatilidad y las elevadas comisiones.
“Los corredores en moneda local deben convertirse en la norma para reducir costos y controlar la volatilidad”, declaró Yemi Kale, economista jefe del grupo Afreximbank.
El recientemente lanzado Sistema Panafricano de Pagos y Compensación conecta a 16 bancos centrales y busca reducir los costes.
Los líderes afirman que el potencial transformador del AfCFTA justifica afrontar los desafíos.
“Tenemos una oportunidad generacional para construir cadenas de valor que retengan la riqueza en el continente, desarrollar industrias competitivas y crear millones de empleos, al tiempo que influimos en las cadenas de suministro globales desde una posición de fuerza”, declaró el presidente de Kenia, William Ruto, a principios de este mes.
Fuente: MarKetScreener
Publicado por AiSUR
Premio Nacional de Periodismo Necesario Anibal Nazoa 2020


