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Ante la realidad de que el sistema climático global tiene problemas de credibilidad porque muchos compromisos no son respaldados por acciones reales, la COP32 en Etiopía necesita trazar un nuevo rumbo, trascendió hoy aquí.
El secretario ejecutivo de la Comisión Económica para África de las Naciones Unidas, Claver Gatete, al intervenir en la Séptima Conferencia Africana sobre el Clima reconoció que su bien existe el marco de transparencia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, su aplicación es débil.
Gatete subrayó que la 32 Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP32) prevista en 2027 en Etiopía debe hacer hincapié en los resultados tangibles, no solo en las promesas, y garantizar que los objetivos ambiciosos vayan acompañados de una verdadera rendición de cuentas y logros medibles.
Es aquí donde la financiación climática debe pasar del compromiso a la implementación efectiva, afirmó.
Precisó que, aunque África es muy vulnerable y sus necesidades están claramente expuestas, el continente recibe solo una pequeña parte de los fondos mundiales porque parte del apoyo se centra en los esfuerzos de mitigación en otros lugares. En consecuencia, es necesario dar mayor prioridad a la adaptación, aseveró.
“De hecho, para África, la adaptación es crucial para el desarrollo porque contribuye a la seguridad alimentaria, protege las infraestructuras, estabiliza las economías y mejora el bienestar. Sin embargo, no hay suficiente financiación para la adaptación, ni se le da un seguimiento adecuado”, enfatizó.
Reconoció además que las herramientas básicas como los sistemas de alerta temprana, que son rentables, no están al alcance de todos.
Al mirar hacia la COP32, el secretario ejecutivo de la ECA mencionó varias prioridades deben guiar el compromiso colectivo de África.
Posicionarse firmemente como una conferencia centrada en la implementación, con sistemas creíbles para realizar un seguimiento de las finanzas, monitorear los resultados de la adaptación y evaluar el cumplimiento de los compromisos fue ubicada en primer lugar de esos objetivos.
Señaló además la ampliación de la financiación climática y su reforma como respuesta a las realidades del continente; integrar la adaptación a la planificación del desarrollo; la transformación estructural impulsada por la acción climática; mayor coherencia y enfoque en las negociaciones climáticas mundiales.
En última instancia, recalcó, la COP32 será una prueba decisiva de credibilidad y para comprobar si podemos pasar de los compromisos a los resultados.
“Y una prueba para comprobar si las prioridades de África finalmente se traducirán en acciones a gran escala. Aun así, confío en la capacidad de África para aportar soluciones eficaces, mejorar la resiliencia e impulsar una agenda climática basada en la justicia y en resultados tangibles”, concluyó.
Fuente: Prensa Latina
Publicado por AiSUR
Premio Nacional de Periodismo Necesario Anibal Nazoa 2020.


