
Representantes de Ghana y Nigeria fortalecen sus vínculos durante las primeras Jornadas de la Juventud de África Occidental, que reúnen en Accra a jóvenes de 16 países
Los movimientos populares avanzan en su organización y articulación en África Occidental. Representantes de Ghana y Nigeria han fortalecido sus vínculos estos días en Accra, coincidiendo con la celebración por primera vez de las Jornadas de la Juventud de África Occidental y dando continuidad al proceso impulsado por el Encuentro Mundial de Movimientos Populares (EMMP).
“También en África los movimientos populares están creciendo y organizándose, y buscan al EMMP como espacio de fraternidad para su articulación y el camino compartido”, explica desde Ghana Mattia Ferrari, coordinador del EMMP.
Ferrari se encuentra estos días en el país con motivo de las Jornadas de la Juventud de África Occidental y participa en ellas dentro de la delegación del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. El coordinador del EMMP ha agradecido al Dicasterio la posibilidad de participar en su delegación.
De forma paralela, en su condición de coordinador del EMMP, Ferrari se ha reunido con representantes de movimientos populares de Ghana, gracias a la colaboración de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y Slum Dwellers International (SDI).
La presencia de estos movimientos alcanza también a las propias jornadas. Entre quienes participan en esta primera convocatoria regional se encuentran jóvenes representantes de organizaciones populares, según ha confirmado Ferrari.
La cita constituye una convocatoria inédita para la Iglesia de la región. Accra acoge del 7 al 11 de septiembre la primera edición de las Jornadas de la Juventud de África Occidental, promovidas por la Reunión de las Conferencias Episcopales de África Occidental (RECOWA/CERAO), con delegaciones juveniles procedentes de 16 países.
El encuentro pretende ofrecer un espacio común de fe, encuentro y formación y favorecer el protagonismo de la juventud en una región marcada por problemas que condicionan especialmente sus vidas, como la inseguridad, la migración irregular, el desempleo y la pobreza.
La iniciativa surgió de la propia juventud africana. Fue propuesta en Burkina Faso en 2019 y aprobada por los obispos de la región al año siguiente, aunque tuvo que aplazarse por la pandemia. Antes de la concentración común en Accra, del 4 al 7 de septiembre, las delegaciones participaron en una experiencia espiritual, catequética y cultural repartida por cinco diócesis de Ghana.

Una red entre Ghana y Nigeria
Ferrari se ha reencontrado también con representantes de Nigeria que participaron en el V Encuentro Mundial de Movimientos Populares, celebrado en octubre de 2025 en Spin Time, Roma, y que desde entonces han continuado desarrollando este proceso en sus territorios.
“Nos hemos encontrado con algunos de nuestros compañeros y compañeras de Nigeria que estuvieron presentes en el quinto encuentro mundial y que están continuando el trabajo en el territorio, con los movimientos populares y con la Iglesia”, relata el coordinador del EMMP.
Estos contactos han servido además para poner en relación a representantes de Ghana con los movimientos nigerianos. “También hemos recibido en las iniciativas a los compañeros y compañeras de Ghana y los hemos conectado con los de Nigeria”, explica Ferrari.
El coordinador del EMMP destaca especialmente el trabajo de UTEP y SDI para compartir y extender las redes internacionales. La conexión entre organizaciones de ambos países constituye así un nuevo paso en la articulación africana de los movimientos populares vinculados al proceso mundial.
“Los movimientos populares en África Occidental continúan articulándose con el EMMP, fortaleciendo las relaciones y organizando la lucha, ‘teniendo coraje’, como dice el lema de estas jornadas”, resume Ferrari.
Del encuentro mundial a los territorios
El V Encuentro Mundial, celebrado del 21 al 24 de octubre de 2025, puso precisamente el acento en la necesidad de reforzar las relaciones entre organizaciones y avanzar desde el intercambio de experiencias hacia una mayor articulación de los movimientos populares. “Ningún movimiento popular debe sentirse solo; nuestras relaciones son el mayor regalo que tenemos”, resumió Ferrari al término de aquella cita histórica.
La declaración final, Organizar la esperanza con una alianza frente a la exclusión, planteó convertir la diversidad de luchas territoriales en una alianza capaz de responder a la desigualdad, las guerras, la crisis ecológica y las diferentes formas de exclusión.
El papa León XIV confirmó entonces la continuidad del diálogo iniciado por Francisco entre la Iglesia y estos movimientos. “La Iglesia debe estar con ustedes: una Iglesia pobre para los pobres, una Iglesia que se acerca, que se arriesga, que es valiente, profética y alegre”, afirmó.
El pontífice vinculó además este acompañamiento con la relación histórica de la Iglesia con el movimiento obrero organizado: “Así como la Iglesia acompañó la formación de los sindicatos en el pasado, hoy debemos acompañar a los movimientos populares”.
La celebración de las Jornadas de la Juventud de África Occidental aporta ahora un escenario especialmente significativo para extender ese proceso. La propia Iglesia de la región ha concebido la convocatoria como un espacio para que jóvenes de diferentes países, culturas y lenguas puedan fortalecer su protagonismo y contribuir a la paz y la esperanza en sus sociedades.
León XIV se ha dirigido a quienes participan en las jornadas para pedirles que las crisis e incertidumbres que atraviesan sus sociedades no cancelen sus expectativas de futuro. “Ustedes no son una juventud sacrificada”, les ha dicho, al tiempo que les ha reclamado que sean “constructores de puentes entre los pueblos, las culturas y las religiones” y testigos del amor, la justicia y la paz.
Los contactos establecidos entre movimientos de Ghana y Nigeria, junto con la participación de jóvenes de estas organizaciones en las propias jornadas, muestran cómo las relaciones construidas en el Encuentro Mundial comienzan a prolongarse en redes regionales –también en España–. Una articulación que, en palabras de Ferrari, busca fortalecer relaciones, organizar la lucha y “tener coraje” desde los propios territorios.
Fuente: noticiasobreras.es
Publicada por AiSUR
Premio Nacional de Periodismo Necesario Anibal Nazoa 2020


