
Apoyado en recientes reformas institucionales y el desarrollo de nichos como el turismo religioso y de negocios, el mercado de viajes y turismo del país prevé una tasa de crecimiento sostenida del 2,69% en el quinquenio actual.
Guinea Ecuatorial avanza de forma decidida en su estrategia nacional de transición económica, otorgando un rol cada vez más relevante al sector de los viajes y la hospitalidad.
Históricamente supeditado al dinamismo corporativo de la industria petrolera y de los organismos internacionales, el único país hispanohablante del continente africano ejecuta un plan de reformas estructurales orientadas a diversificar su oferta.
Las proyecciones del sector estiman que el mercado turístico nacional se expandirá a una tasa de crecimiento anual compuesta del 2,69% en el periodo comprendido entre 2024 y 2029, proyectando alcanzar un valor de mercado sectorial de alrededor de 27,98 millones de dólares hacia el final de la década.
Infraestructuras hoteleras y conectividad aérea
Esta evolución positiva viene apuntalada por una creciente profesionalización de su planta hotelera y la consolidación de alianzas con operadores internacionales de gestión como Luxury Management Hotels —responsable de la explotación de complejos clave como el Grand Hotel—, cuya participación estratégica en los principales foros internacionales busca posicionar el destino dentro de los circuitos del turismo de calidad.
Por su parte, la conectividad aérea se mantiene vertebrada por la compañía aérea nacional CEIBA Intercontinental, que mantiene su centro de conexiones en el Aeropuerto Internacional de Malabo.
Además de enlazar la capital insular con la ciudad continental de Bata y con los principales nodos de la región centroafricana (Benín, Camerún y Ghana), la aerolínea preserva su histórico vuelo intercontinental directo con Madrid, un puente estratégico clave para el tráfico de negocios e inversiones procedente de Europa.
Apuesta por el ecoturismo y el nicho religioso
Más allá del turismo de reuniones corporativas que predomina en las zonas urbanas de Malabo y Bata, el país busca explotar un extraordinario inventario de biodiversidad y patrimonio edificado.
Guinea Ecuatorial posee un gran atractivo en su turismo ecológico y de aventura merced a sus llanuras montañosas y accidentes como el volcán Pico Basile, así como las playas de Arena Blanca cercanas a Luba, en la isla de Bioko. Enclaves como el céntrico Parque Nacional de Malabo complementan esta oferta de espacios verdes dentro de los núcleos urbanos.
A este abanico natural se suma una novedosa apuesta por el turismo religioso, concebido como un nuevo motor de dinamización cultural y socioeconómica.
El país presume de relevantes instalaciones de valor patrimonial que reflejan su legado histórico, entre las que sobresale la emblemática Catedral de Santa Isabel en la capital, un templo de arquitectura neogótica terminado en 1916 cuyas agujas gemelas e intrincado diseño de vidrieras se perfilan como uno de los principales hitos culturales visitados por las delegaciones internacionales.
El desafío inmediato para el destino residirá en consolidar estas iniciativas promocionales en los mercados internacionales de larga distancia, logrando canalizar su potencial latente hacia el desarrollo de una infraestructura receptiva de ocio plenamente integrada y madura.
Fuente: expreso.info
Publicado por AiSUR
Premio Nacional de Periodismo Nacional Anibal Nazoa 2020


