África
En África, el crecimiento económico se ve amenazado por la crisis de Covid-19, ya que los precios del petróleo caen en picado, siendo los países exportadores de petróleo los más afectados. La OCDE predice una caída en el crecimiento mundial a su nivel más bajo desde la crisis de 2008.
Aún relativamente indemne en términos de contaminación, África sufre las repercusiones de la epidemia. En el plano económico en particular, la caída de la demanda en China, el mayor centro epidémico, pero también el principal socio comercial del continente africano, esta comenzando a dejar huella. Esta situación podría resultar catastrófica para los principales productores subsaharianos como Nigeria, Angola o Congo-Brazzaville, o incluso Argelia en el norte de África, cuyas finanzas públicas todavía están luchando por recuperarse del golpe del petróleo del 2014-2016.
Según los cálculos del instituto británico de estudios Overseas Development Institute, una caída del 5 % en los precios del petróleo durante un año podría generar una pérdida de 4.000 millones de dólares (3.500 millones de euros) en ingresos por exportaciones para África subsahariana. Sin embargo, es probable que la disminución sea mucho más severa.


