Palestina. Las miserias del colonialismo
Por Jesús Valencia*
Buena parte de la humanidad seguimos con rabia lo que está sucediendo en Palestina. Con múltiples y masivas protestas intentamos frenar la crueldad de un genocidio que nos duele. Casi al mismo tiempo, asistimos a otro espectáculo miserable: numerosos gobernantes occidentales se han acercado a Israelofreciéndole apoyo y armas. ¿Solidaridad altruista para con un pueblo que, según dicen, se defiende de quienes intentan destruirlo? Ni lo uno ni lo otro. El término “solidaridad” no cabe en el diccionario capitalista. Y respecto a Israel, nada más erróneo que presentarlo como un pueblo inocuo, aferrado a su tierra, y amable con la vecindad.





