REPRESIÓN
Tras los enfrentamientos que desde hace más de una semana tienen como escenario la capital ecuatoriana, la ciudad amaneció el domingo con escombros, restos de barricadas y basura quemada, pues sin importar el toque de queda y militarización decretados el sábado, miles de ciudadanos tomaron las calles de madrugada con un “cacerolazo” para rechazar la violencia y pedir la derogatoria del decreto 883 de Lenín Moreno y el FMI.




