
Este año marca el aniversario 32 (NR) del comienzo de la batalla de Cuito Cuanavale en el sureste de Angola, en que las fuerzas armadas de la Sudáfrica del Apartheid se enfrentaron con el ejército cubano y las fuerzas angolanas.
El asalto sudafricano "fue frenado abrupta y definitivamente" por las fuerzas revolucionarias.
El general Magnus Malan escribe en sus memorias que la campaña fue una gran victoria para las fuerzas de defensa sudafricanas (SADF) pero Nelson Mandela no podía discrepar más: "Cuito Cuanavale —afirmó— fue el viraje para la lucha de liberación de mi continente y de mi pueblo del flagelo del Apartheid".


Los garífunas aprendieron a vencer la tragedia y la tristeza que vivieron hace siglos. Ahora, este admirable pueblo puede vivir en alegría. Desde hace mucho tiempo, ellos habitan en la costa del Caribe de Centroamérica. Sobre todo, a lo largo de Honduras, llegando por el sur hasta Nicaragua y por el norte hasta Guatemala y Belice. Han mantenido su modo de vida, con muy pocos cambios, al pasar de los años. Tienen su propia lengua y conservan sus costumbres, comidas, danzas y música festiva.


